Respuesta corta: en la tendinopatía del supraespinoso —el tendón del hombro que más se lesiona— la EPI tiene a su favor un ensayo aleatorizado en el que superó a la punción seca en dolor, movilidad y umbral de dolor a la presión, con la ventaja mantenida al año. Es un solo ensayo, pequeño, y en los dos grupos se hacía ejercicio excéntrico. Así que la conclusión honesta es esta: el tratamiento es el ejercicio, y la EPI es una buena manera de acelerarlo cuando el dolor no te deja entrenar el hombro.
Soy Álvaro Gómez Molina, fisioterapeuta en Oleiros (A Coruña). Aplico EPI ecoguiada en hombro con frecuencia, y precisamente por eso quiero contarte con precisión qué se sabe, qué no, y en qué casos te voy a decir que no la necesitas. La explicación general de la técnica —qué es, precio, contraindicaciones— la tienes en EPI: qué es y para qué sirve. Este artículo va solo del hombro.
Lo primero que hay que saber del hombro: la mayoría de los «tendinitis del supraespinoso» no son un tendón inflamado, sino un tendón que ha perdido capacidad de soportar carga. Y en 2018 el ensayo CSAW demostró en The Lancet que la cirugía de descompresión subacromial no da mejores resultados que una cirugía simulada. Traducido: el hombro se recupera entrenándolo, no quitándole hueso ni dejándolo quieto. Todo lo que hago con la EPI está al servicio de eso.
Qué es la tendinopatía del supraespinoso (y qué no es)
El supraespinoso es el tendón del manguito rotador que pasa por debajo del acromion y se inserta en la cabeza del húmero. Es el que trabaja al elevar el brazo, sobre todo entre los 60 y los 120 grados, y el que duele al dormir de ese lado, al abrocharse el sujetador o al coger algo del asiento de atrás del coche.
Durante décadas se explicó como un «pinzamiento»: el acromion rozaba el tendón y había que hacer sitio. Esa teoría está en retirada. Lo que se ve hoy en la ecografía y en la literatura es un tendón degenerado por exceso o defecto de carga —con colágeno desorganizado, engrosamiento y, a veces, neovasos—, que duele cuando se le pide más de lo que tolera. Por eso el término actual es dolor de hombro relacionado con el manguito rotador, y por eso el tratamiento de primera línea en todas las guías es el ejercicio progresivo, no el reposo ni la infiltración.
Esto importa para la EPI: si el problema es un tejido que ha perdido capacidad, la técnica solo tiene sentido como parte de un plan que se la devuelva.
Qué dice la evidencia sobre la EPI en el hombro
Hay menos estudios que en fascitis plantar y más que en muchas otras localizaciones. Los que cuentan:
EPI frente a punción seca, con ejercicio en ambos grupos (2020)
Rodríguez-Huguet y colaboradores publicaron en Journal of Clinical Medicine un ensayo aleatorizado con 36 pacientes de 25 a 60 años con tendinopatía del supraespinoso confirmada por ecografía. Un grupo recibió una sesión semanal de EPI ecoguiada durante cuatro semanas; el otro, una sesión semanal de punción seca sobre puntos gatillo. Los dos grupos hacían el mismo programa de ejercicio excéntrico diario en casa.
El grupo de EPI mejoró significativamente más en dolor, en umbral de dolor a la presión en las tres zonas medidas del tendón, y en flexión, extensión y rotación externa del hombro. Y esa ventaja seguía ahí un año después.
EPI añadida a ejercicio en el dolor subacromial
Arias-Buría y colaboradores compararon en 2015 ejercicio excéntrico solo frente a ejercicio excéntrico más EPI ecoguiada en pacientes con dolor subacromial. El grupo que añadió EPI obtuvo mejores resultados en dolor y función. Es el estudio que suele citarse para justificar la técnica en el hombro.
Lo que dicen las revisiones (2025)
La revisión sistemática de Pirri y colaboradores en Healthcare, que agrupa los ensayos de electrólisis percutánea en distintas lesiones, identifica cuatro estudios en hombro y concluye que la técnica «parece más eficaz que la punción seca» en la tendinopatía del supraespinoso y mejora los resultados del ejercicio en el dolor subacromial. Pero avisa de lo que hay que avisar: protocolos heterogéneos, muestras pequeñas y un mecanismo de acción que todavía no está del todo claro.
| Estudio | Comparación | Resultado |
|---|---|---|
| Rodríguez-Huguet et al., 2020 (n=36) | EPI + excéntricos vs. punción seca + excéntricos, 4 sesiones | Mejor dolor, umbral a la presión y movilidad con EPI; ventaja mantenida al año |
| Arias-Buría et al., 2015 | Excéntricos solos vs. excéntricos + EPI, dolor subacromial | Mejor dolor y función añadiendo EPI |
| Pirri et al., 2025 (revisión sistemática) | 4 estudios en hombro | Prometedora; protocolos heterogéneos, hacen falta ensayos mayores |
Cómo leer esto sin engañarse. Dos ensayos pequeños con resultados favorables y una revisión que pide prudencia. No es la evidencia de la fascia plantar, donde hay un ensayo contra punción placebo, ni la del tendón rotuliano, donde el metaanálisis de 2026 no encuentra superioridad. El hombro está en medio: razonablemente prometedor, todavía sin ensayo con placebo. Yo te lo cuento así porque es así.
Cuándo tiene sentido la EPI en el hombro
Buen candidato
- Más de 3 meses de dolor con un patrón claro: arco doloroso al elevar, dolor nocturno al apoyarse, dolor al llevar la mano atrás.
- Ecografía con tendinopatía real del supraespinoso: engrosamiento, pérdida de la estructura fibrilar, a veces señal Doppler. Sin hallazgos ecográficos, la EPI no tiene dónde actuar.
- Dolor que impide cargar. Si te has intentado poner con ejercicios y el hombro no te deja, la EPI abre esa ventana.
- Ya has probado el ejercicio bien pautado durante unas semanas y el dolor sigue limitando.
Cuándo no
- Rotura completa del tendón. No se pincha un tendón roto; se valora con el traumatólogo.
- Calcificación del supraespinoso. Es otro cuadro, y ahí la indicación son las ondas de choque, no la EPI.
- Hombro congelado (capsulitis adhesiva). El problema es capsular, no tendinoso. La EPI no aporta nada ahí.
- Dolor de hombro que en realidad es cervical, o bursitis aislada sin tendinopatía.
- Marcapasos, embarazo, anticoagulación sin control, infección cutánea, fobia real a las agujas.
Cómo es una sesión de EPI en el supraespinoso
- Ecografía. Localizamos la zona degenerada del tendón, medimos su grosor, descartamos rotura y buscamos neovasos. Es también tu control objetivo para las siguientes sesiones.
- Posición. Con el brazo detrás de la espalda, en rotación interna, el supraespinoso sale de debajo del acromion y queda accesible. Se llama posición de Crass modificada y es la que permite pinchar el tendón viéndolo entero.
- Punción ecoguiada hasta el punto exacto, con la aguja en pantalla todo el tiempo. En el hombro la guía es imprescindible: por encima hay bolsa, por debajo hay hueso, y a unos centímetros pasan estructuras que no se deben tocar.
- Impulsos breves de corriente galvánica, con intensidad ajustada a tu tolerancia. Duele durante unos segundos por impulso. En el hombro se tolera, en general, mejor que en la planta del pie.
- Isométricos inmediatamente después. Abducción y rotación externa contra resistencia, sin dolor. Es la parte que convierte la punción en tratamiento.
Lo habitual son 3 a 5 sesiones separadas por 7 días, con el programa de ejercicio en paralelo. Si a la tercera no hay ningún cambio, no seguimos pinchando: revisamos el diagnóstico.
El tratamiento que hace el trabajo: el programa de carga
Es lo que tiene evidencia sólida y lo que más se descuida. Cuatro fases, con criterios de paso:
Fase 1 — Bajar la irritabilidad
Isométricos de abducción y rotación externa en posiciones sin dolor, 30-45 segundos, varias series al día. Modificamos temporalmente lo que provoca —dormir de ese lado, cargar por encima de la cabeza— sin dejar de mover el hombro.
Fase 2 — Fuerza del manguito y de la escápula
Rotación externa con goma y con mancuerna, abducción en el plano de la escápula, remo, retracción escapular, trabajo de serrato. Carga que sube cada semana. Aquí es donde el tendón recupera capacidad, y aquí es donde la EPI ayuda a llegar antes.
Fase 3 — Carga por encima de la cabeza
Press, elevaciones completas, trabajo en rango alto. Si tu vida o tu deporte exigen el brazo arriba, esta fase no se puede saltar.
Fase 4 — Vuelta al gesto
Lanzamiento, natación, pádel, trabajo con carga: reintroducción progresiva controlando el volumen semanal.
Sobre el dolor durante el ejercicio: se acepta hasta un 3-4 sobre 10 mientras entrenas, siempre que al día siguiente haya bajado. Si sube de forma sostenida, se ajusta la carga.
EPI, ondas de choque, infiltración o solo ejercicio
| Opción | En el supraespinoso |
|---|---|
| Ejercicio progresivo | Primera línea en todas las guías. Iguala los resultados de la cirugía en el dolor subacromial. Es la base. |
| EPI ecoguiada | Superior a la punción seca en un ensayo, con ventaja al año. Útil para poder cargar antes. Sin ensayo frente a placebo todavía. |
| Ondas de choque | Indicación de elección si hay calcificación. En tendinopatía sin calcio, evidencia moderada. |
| Infiltración de corticoide | Alivio rápido, corto, y deterioro del tendón si se repite. Rescate puntual, no plan. |
| Cirugía de descompresión | No supera a la cirugía simulada en el ensayo CSAW. Se reserva para roturas y casos muy concretos. |
¿Hombro que no te deja dormir ni levantar el brazo?
Valoración con ecografía en la primera sesión: vemos si es tendinopatía, si hay rotura o calcio, y te digo si la EPI aporta algo en tu caso o si lo que necesitas es un programa de carga bien hecho. Oleiros, a diez minutos de A Coruña.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas sesiones de EPI en el hombro?
Entre 3 y 5, una por semana, siempre con el programa de ejercicio en paralelo. En el ensayo de referencia fueron 4 sesiones semanales. Si a la tercera no hay cambio, paramos y revisamos.
¿Duele?
Durante los impulsos sí, unos segundos cada uno. Después, molestia tipo agujetas 24-48 horas. El hombro se tolera mejor que el talón.
¿Y si tengo una calcificación?
Entonces la técnica indicada son las ondas de choque focalizadas, no la EPI. Lo vemos en la ecografía antes de decidir nada.
¿Puedo seguir entrenando?
Sí, adaptando. El trabajo de fuerza del manguito se mantiene siempre; los gestos por encima de la cabeza se reintroducen por fases. Dejar el hombro quieto es lo que peor funciona.
¿Es mejor operar?
En el dolor subacromial sin rotura, la cirugía de descompresión no ha demostrado superar a una cirugía simulada. El ejercicio bien pautado obtiene resultados equivalentes sin quirófano. Las roturas completas son otra historia y las valora el traumatólogo.
¿La evidencia es tan buena como en fascitis plantar?
No. En fascia plantar hay un ensayo frente a punción placebo; en el hombro, frente a punción seca. Es prometedora y coherente, pero más limitada. Lo explico en EPI para fascitis plantar y en EPI para tendinopatía rotuliana, donde la conclusión es distinta.
- Rodríguez-Huguet M, et al. Effectiveness of Percutaneous Electrolysis in Supraspinatus Tendinopathy: A Single-Blinded Randomized Controlled Trial. Journal of Clinical Medicine. 2020;9(6):1837.
- Arias-Buría JL, Truyols-Domínguez S, Valero-Alcaide R, Salom-Moreno J, Atín-Arratibel MA, Fernández-de-las-Peñas C. Ultrasound-Guided Percutaneous Electrolysis and Eccentric Exercises for Subacromial Pain Syndrome: A Randomized Clinical Trial. Evidence-Based Complementary and Alternative Medicine. 2015.
- Pirri C, Manocchio N, Sorbino A, Pirri N, Foti C. Percutaneous Electrolysis for Musculoskeletal Disorders Management in Rehabilitation Settings: A Systematic Review. Healthcare. 2025;13(15):1793.
- Beard DJ, Rees JL, Cook JA, et al. Arthroscopic subacromial decompression for subacromial shoulder pain (CSAW): a multicentre, pragmatic, parallel-group, placebo-controlled, three-group, randomised surgical trial. The Lancet. 2018;391(10118):329-338.
Última revisión: septiembre de 2026. Redactado por Álvaro Gómez Molina, fisioterapeuta colegiado, AGM Fisioterapia (Oleiros, A Coruña). Información divulgativa; no sustituye una valoración presencial.






