El síndrome del túnel carpiano es la neuropatía periférica más frecuente en España, y en las consultas de fisioterapia de Oleiros, Perillo y A Coruña lo vemos cada semana. Afecta principalmente a personas que realizan tareas repetitivas con las manos —desde trabajos de oficina hasta actividades manuales intensas— y su prevalencia en Galicia sigue creciendo conforme aumenta el uso de dispositivos digitales y el trabajo sedentario.
La buena noticia: cuando se trata a tiempo y con el protocolo correcto, la fisioterapia conservadora resuelve entre el 70 y el 90 % de los casos moderados sin necesidad de cirugía. En esta guía te explicamos todo lo que necesitas saber: qué es, por qué duele, cómo se diagnostica y, sobre todo, qué puedes hacer para recuperarte.
📊 Evidencia científica 2026
El síndrome del túnel carpiano afecta al 3-6 % de la población adulta. Guías clínicas recientes de la JOSPT (Journal of Orthopaedic & Sports Physical Therapy) confirman que la terapia manual combinada con movilización neural y ejercicio supervisado produce mejoras clínicamente significativas en dolor, función y conducción nerviosa en casos leves y moderados, con resultados comparables a la inyección de corticoides a los 6 meses.
¿Qué es el síndrome del túnel carpiano?
El túnel carpiano es un canal estrecho situado en la muñeca, delimitado por los huesos del carpo (cara dorsal) y el ligamento transverso del carpo (cara palmar). Por él discurren los tendones flexores de los dedos y el nervio mediano, responsable de la sensibilidad del pulgar, índice, corazón y mitad del anular, y de la fuerza de la pinza.
Cuando el tejido que rodea los tendones se inflama —por sobrecarga repetitiva, cambios hormonales, enfermedades sistémicas u otras causas— el espacio del túnel se reduce y el nervio mediano queda comprimido. Esa compresión genera los síntomas característicos: hormigueo, entumecimiento y dolor en la mano, especialmente de noche.
Síntomas: cómo reconocer el túnel carpiano
Los síntomas del síndrome del túnel carpiano evolucionan en tres estadios. En el estadio inicial (leve) aparecen hormigueos nocturnos que despiertan al paciente y ceden al sacudir la mano. En estadios moderados el entumecimiento es más persistente y aparece durante el día. En estadios avanzados hay pérdida de fuerza en la pinza y atrofia de la musculatura tenar (base del pulgar).
Los síntomas más frecuentes son:
- Hormigueo y entumecimiento en pulgar, índice y corazón (y mitad del anular)
- Dolor que sube por el antebrazo hacia el codo o el hombro
- Sensación de mano «dormida» que despierta por la noche
- Dificultad para hacer la pinza o sostener objetos pequeños
- Torpeza al abrochar botones o coger monedas
⚠️ Importante: Si los síntomas afectan también al dedo meñique, la causa es otra (síndrome del canal de Guyon o compresión cubital). El nervio mediano NO inerva el meñique: este dato es clave para el diagnóstico diferencial que realizamos en consulta.
🚨 Señal de alarma: Si notas pérdida importante de fuerza en la mano, atrofia visible en la base del pulgar o los síntomas llevan más de 6 meses sin mejorar, consulta urgentemente. Estos signos indican afectación nerviosa avanzada que puede requerir valoración quirúrgica inmediata.
Causas y factores de riesgo
El síndrome del túnel carpiano raramente tiene una única causa. En la mayoría de los pacientes que atendemos en nuestra clínica de Santa Cristina de Oleiros y Mera confluyen varios factores:
| Factor de riesgo | Impacto |
|---|---|
| Trabajo con movimientos repetitivos de muñeca | Alto |
| Sexo femenino (3-4× más frecuente) | Alto |
| Embarazo / cambios hormonales / menopausia | Alto |
| Diabetes mellitus tipo 2 | Moderado-alto |
| Hipotiroidismo | Moderado |
| Artritis reumatoide | Moderado |
| Fracturas previas de muñeca (Colles) | Moderado |
| Sobrepeso / obesidad | Moderado |
Diagnóstico en fisioterapia
El diagnóstico del síndrome del túnel carpiano es clínico en primera instancia. En nuestra consulta de Arillo y Oleiros realizamos una evaluación estructurada que incluye:
- Test de Phalen: mantener la muñeca en flexión máxima durante 60 segundos. Positivo si aparecen hormigueos en el territorio del mediano.
- Signo de Tinel: percusión ligera sobre el túnel carpiano. Positivo si genera parestesias distales.
- Test de compresión de Durkan: presión directa sobre el túnel durante 30 segundos. Alta sensibilidad y especificidad combinadas.
- Monofilamentos de Semmes-Weinstein (cuando está disponible): evalúan el umbral de discriminación táctil para cuantificar el grado de afectación sensitiva.
✅ Sobre el electromiograma (EMG)
El EMG/electroneurografía confirma el diagnóstico y cuantifica el grado de afectación nerviosa, pero no siempre es necesario en casos leves o cuando la clínica es inequívoca. Lo recomendamos cuando hay duda diagnóstica, cuando los síntomas son severos o cuando se valora la cirugía. Coordinamos con traumatólogos y neurólogos de A Coruña y Betanzos para derivación cuando es necesario.
Tratamiento fisioterápico del síndrome del túnel carpiano
El protocolo de fisioterapia para el túnel carpiano integra varias estrategias cuya eficacia está respaldada por revisiones sistemáticas de los últimos años:
1. Órtesis nocturna de muñeca en posición neutra
La inmovilización nocturna con férula que mantiene la muñeca entre 0° y 5° de extensión es el tratamiento conservador con mayor respaldo en etapas iniciales. Reduce la presión intratecal y permite que el nervio mediano se recupere durante el descanso. La clave está en la posición neutra: ni flexión ni extensión excesiva.
2. Terapia manual y movilización del nervio mediano
La movilización neural (técnicas de deslizamiento y tensión del nervio mediano) mejora la vascularización nerviosa, reduce la adherencia del tejido perineural y favorece el transporte axonal. Se combina con movilización articular de la muñeca, carpo y región cervical, ya que en muchos pacientes existe una «doble compresión» (double crush syndrome) con afectación tanto en el túnel carpiano como a nivel cervical.
La conexión cervical es especialmente relevante: si tienes dolor de cuello que además irradia al brazo, te recomendamos leer nuestra guía completa sobre cervicalgia donde explicamos cómo tratamos este patrón combinado.
3. Ejercicio terapéutico progresivo
Los ejercicios de tendón y nervio deslizante, combinados con trabajo de fuerza de agarre progresivo, constituyen el núcleo del tratamiento activo. La evidencia muestra que el ejercicio supervisado produce beneficios más duraderos que los tratamientos pasivos aislados.
4. Tecnologías de apoyo: EPI e indiba
En casos que no responden suficientemente al tratamiento manual y ejercicio, podemos añadir técnicas como la Electrólisis Percutánea Intratisular (EPI), que permite tratar la fibrosis perineural bajo control ecográfico, o la radiofrecuencia capacitiva (Indiba), que mejora la circulación local y acelera la recuperación tisular.
También exploramos si hay factores contribuyentes en la postura de trabajo, el teclado o el ratón —especialmente frecuentes en pacientes de Sada y Betanzos que trabajan en remoto— y damos pautas de ergonomía específicas.
4 ejercicios clave para el síndrome del túnel carpiano
Estos ejercicios deben realizarse de forma suave y progresiva. Si alguno genera un dolor agudo o incrementa los hormigueos, detente y consúltanos. La frecuencia recomendada es 2-3 series al día, especialmente antes de la actividad laboral.
Ejercicio 1 — Deslizamiento de tendones (Tendon Gliding)
Parte con los dedos extendidos y juntos. Realiza 5 posiciones progresivas: (1) dedos rectos, (2) gancho de dedos —flexiona solo las falanges medias y distales—, (3) puño cerrado, (4) puño plano —nudillos flexionados, dedos rectos—, (5) puño de punta. Mantén cada posición 3 segundos. 3 series de 10 repeticiones por sesión. Objetivo: mejorar el deslizamiento de los tendones flexores dentro del túnel.
Ejercicio 2 — Deslizamiento neural del nervio mediano
En posición sentada, extiende el brazo lateralmente con el codo recto. Extiende la muñeca y los dedos hacia atrás (como si dijeras «stop»), inclina la cabeza hacia el hombro contrario para aumentar la tensión, y luego flexiona los dedos y la muñeca para aliviarla. Alterna entre tensión y relajación de forma rítmica y sin forzar. 2 series de 10 repeticiones. Objetivo: movilizar el nervio mediano y mejorar su vascularización.
Ejercicio 3 — Extensión de muñeca con carga progresiva
Con el antebrazo apoyado en una mesa y la mano fuera del borde, sujeta una botella de agua pequeña (250-500 ml). Baja la mano hacia el suelo (flexión de muñeca) y luego súbela hacia el techo (extensión). Realiza el movimiento despacio, controlando ambas fases. 3 series de 15 repeticiones. Progresa gradualmente hasta 1 kg. Objetivo: fortalecer musculatura extensora y mejorar la estabilidad del carpo.
Ejercicio 4 — Oposición de pulgar con resistencia
Une la punta del pulgar con cada uno de los otros dedos formando una «O», aplicando una ligera resistencia con la mano contraria en cada contacto. Trabaja con precisión y sin dolor. 2 series de 10 repeticiones por cada par de dedos. Objetivo: recuperar la fuerza y coordinación de la musculatura tenar, clave para la función de pinza.
✅ Protocolo de autocuidado nocturno
Usa la férula de muñeca en posición neutra cada noche desde el primer día de tratamiento. Evita dormir con la muñeca doblada bajo la almohada o el cuerpo. Si te despiertas con hormigueos, sacude suavemente la mano durante 1-2 minutos y realiza los ejercicios de deslizamiento de tendones antes de volver a dormirte.
Errores frecuentes en el tratamiento del túnel carpiano
| Error frecuente | Por qué es un problema | Qué hacer en su lugar |
|---|---|---|
| Usar la férula solo de noche cuando hay síntomas | Sin constancia, la presión sobre el nervio no disminuye lo suficiente | Llevarla todas las noches hasta que el fisioterapeuta indique retirarla |
| Estirar agresivamente la muñeca en flexión o extensión extrema | Aumenta la presión intratecal y puede empeorar los síntomas | Movilizaciones suaves en rango medio con control |
| Ignorar la postura de trabajo | El teclado demasiado alto o el ratón mal posicionado mantiene el problema | Revisión ergonómica del puesto: muñecas en posición neutra, codo a 90° |
| Autotratar sin diagnóstico diferencial | Puede confundirse con radiculopatía cervical, síndrome de pronador o doble aplastamiento | Evaluación fisioterápica completa antes de iniciar ejercicios |
| Abandonar el tratamiento al ceder los síntomas | La recaída es frecuente si no se consolida la fuerza y el cambio ergonómico | Completar las fases de fortalecimiento y prevención del protocolo |
¿Cuándo es necesaria la cirugía?
La liberación del ligamento transverso del carpo (cirugía del túnel carpiano) está indicada cuando el tratamiento conservador correctamente aplicado durante 3-6 meses no produce mejora suficiente, o cuando hay signos de afectación nerviosa severa: atrofia tenar, pérdida de fuerza marcada o alteraciones graves en el electromiograma.
La cirugía tiene excelentes resultados —más del 85 % de los pacientes quedan asintomáticos— y la recuperación postoperatoria es rápida cuando se realiza con fisioterapia de apoyo. Si te han indicado o estás valorando la intervención, en ADH Clínica tienen experiencia específica en rehabilitación post-quirúrgica de mano y muñeca.
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Preguntas frecuentes sobre el síndrome del túnel carpiano
¿Cuánto tarda en curar el túnel carpiano con fisioterapia?
En casos leves, entre 6 y 12 semanas de tratamiento supervisado son suficientes para resolver los síntomas. En casos moderados puede llevar 3-6 meses. El factor más determinante es la constancia: los ejercicios y la férula deben realizarse cada día, no solo en los días que duele.
¿Puedo seguir trabajando con el ordenador si tengo túnel carpiano?
En la mayoría de los casos sí, aunque es necesario revisar la ergonomía del puesto y hacer pausas activas cada 45-60 minutos. Recomendamos usar la férula también en el trabajo si los síntomas aparecen durante la jornada. Usar un ratón vertical o un teclado ergonómico puede reducir significativamente la presión sobre el túnel.
¿Sirven las infiltraciones de corticoides para el túnel carpiano?
Las infiltraciones de corticoides producen una mejoría rápida (en 2-4 semanas) y son útiles para casos moderados o cuando se necesita alivio rápido del dolor. Sin embargo, los estudios muestran que a los 6-12 meses la fisioterapia logra resultados comparables o superiores, con menos riesgo de recaída. Ambos enfoques pueden combinarse: la infiltración reduce la inflamación inicial y la fisioterapia consolida la recuperación.
¿El túnel carpiano puede volver después de la cirugía?
La tasa de recidiva tras cirugía es baja (menos del 10 % a 5 años), pero puede ocurrir si persisten los factores que lo originaron: movimientos repetitivos, mala ergonomía o enfermedades sistémicas no controladas. La fisioterapia postoperatoria y la educación sobre higiene postural son esenciales para prevenir la recaída.
¿El túnel carpiano puede aparecer en personas jóvenes?
Sí, aunque es más frecuente entre los 40 y 60 años, vemos casos en personas de 20-30 años con trabajo intensivo en ordenador, deportistas de escalada o músicos. En jóvenes la respuesta al tratamiento conservador suele ser mejor y más rápida.
¿Puedo hacer deporte con síndrome del túnel carpiano?
Depende del deporte. Actividades de bajo impacto en la muñeca (caminar, bicicleta estática, natación con aletas) son perfectamente compatibles. Deportes que impliquen apoyo en la muñeca (yoga, CrossFit, tenis, ciclismo de carretera) deben modificarse temporalmente. Tu fisioterapeuta te indicará qué puedes hacer en cada fase del tratamiento.
¿Cuántas sesiones de fisioterapia necesito para el túnel carpiano?
En casos leves, entre 8 y 12 sesiones suelen ser suficientes. En moderados, el protocolo completo puede requerir 16-20 sesiones repartidas en 3-4 meses. Las primeras sesiones son más frecuentes (2 por semana) y se espacian progresivamente conforme mejora la función. El trabajo en casa —ejercicios y férula— es tan importante como las sesiones en consulta.





