Cada semana atendemos pacientes que llegan a nuestra clínica de Oleiros con cara de susto: les han dicho que tienen una hernia discal. Lo primero que nos preguntan es si necesitan operarse. La respuesta casi siempre es la misma: no.
La hernia discal lumbar es una de las patologías más sobrediagnosticadas y malinterpretadas de la medicina actual. Y el miedo que genera muchas veces empeora la situación más que la propia hernia.
¿Qué es realmente una hernia discal?
El disco intervertebral es una estructura que actúa como amortiguador entre las vértebras. Está compuesto por un núcleo gelatinoso (núcleo pulposo) rodeado de un anillo fibroso. Cuando el anillo se fisura, parte del núcleo puede protruir o «herniar» hacia fuera.
Pero aquí viene la parte que nadie te cuenta: en estudios de resonancia magnética a personas SIN dolor de espalda, más del 30% de personas de 20 años y hasta el 84% de mayores de 60 años presentan cambios discales degenerativos. Tener una hernia en la imagen no significa tener un problema clínico real.
Síntomas reales de una hernia discal que comprime nervio
- Dolor irradiado desde la zona lumbar hacia la pierna (ciática) que sigue el trayecto del nervio
- Hormigueo, adormecimiento o sensación de quemazón en la pierna o el pie
- Debilidad muscular en la pierna afectada en casos más severos
- El dolor lumbar central SIN irradiación rara vez es de origen neurológico
¿Cuándo es necesaria la cirugía? La verdad sin filtros
La cirugía está indicada en menos del 5-10% de los casos. Las indicaciones absolutas son muy concretas: síndrome de cauda equina (pérdida de control de esfínteres), déficit neurológico severo y progresivo, o dolor intratable que no responde a ningún tratamiento conservador tras 3-6 meses.
En todos los demás casos, la evidencia científica demuestra que los resultados a largo plazo son similares entre pacientes operados y no operados, con la diferencia de que la cirugía implica riesgos y no garantiza la eliminación del dolor.
El protocolo de fisioterapia de precisión para hernia discal
En AGM Fisioterapia trabajamos con un enfoque basado en la evidencia y adaptado a cada caso. No existen dos hernias iguales, y por eso rechazamos los tratamientos estándar.
- Valoración exhaustiva: evaluamos la postura, movilidad segmentaria lumbar, tests neurológicos y, si es necesario, realizamos ecografía.
- Control del dolor inicial: terapia manual ortopédica, neurodinámica y técnicas de neuromodulación.
- Trabajo activo y específico: ejercicio terapéutico progresivo dirigido a estabilizar la columna lumbar.
- Educación en neurociencia del dolor: entender tu dolor es parte del tratamiento.
- Prevención de recaídas: higiene postural, retorno a la actividad y autotratamiento.
Errores frecuentes que empeoran la hernia discal
- Reposo absoluto: el movimiento controlado es medicina, el reposo prolongado empeora el pronóstico.
- Automedicarse con antiinflamatorios de forma indefinida sin trabajar la causa.
- Asumir que el dolor crónico es inevitable y resignarse.
- No hacer ejercicio por miedo cuando es precisamente lo que más ayuda.
¿Tienes dudas sobre tu hernia discal? Escríbenos por WhatsApp al 680 78 53 89 o pide cita en alvarogomezmolina.com. Primera valoración en nuestra clínica de Oleiros y Coruña.


